LA CAÑA DE AZÚCAR (Saccharum officinarum L.)

La caña de azúcar (Saccharum officinarum L.) es una gramínea tropical que representa un gran valor para la nación que la cultiva. Posee un tallo sólido que no presenta ramificaciones, con un diámetro de 5 a 6 centímetros y una altura de entre 2 y 5 metros. Un fuerte rizoma subterráneo forma el sistema radicular.


La caña de azúcar (Saccharum officinarum L.) es una gramínea tropical de gran riqueza para el país que la cultiva. Tiene un tallo macizo de 2 a 5 metros de altura con 5-6 cm de diámetro, sin ramificaciones.
La caña de azúcar

 

El tallo está formado por dos componentes: una parte central, que es un tejido dulce y esponjoso del que se obtiene un líquido con alto contenido de sacarosa; este jugo, cuando se cristaliza, se transforma en azúcar. La otra parte es periférica y tiene un alto contenido de fibra; durante el proceso de extracción del azúcar, esta parte se convierte en bagazo y puede ser utilizada para diferentes propósitos. La sacarosa es cristalizada por la caña de azúcar utilizando la energía solar que se obtiene durante el proceso de fotosíntesis. Esta planta, que se recolecta todos los años en áreas templadas, tiene una buena y rápida habilidad para volver a brotar.


Características nutricionales

El jugo del tallo de la planta, que es de donde se obtiene el azúcar, hace hincapié en la relevancia de la composición nutricional. La proporción de azúcar depende del nivel de sacarosa, que varía según la variedad de planta y el tipo de cultivo; esta puede oscilar entre un 8 % y un 15 %. El tallo de la caña está compuesto por agua, que representa entre el 73% y el 76%, y fibra, que equivale a entre el 11% y el 16%. La base de los jarabes es el azúcar, que también forma parte de la composición de todos los licores, dulces, confites, melaza, jaleas, bebidas y alimentos enlatados variados.


La caña de azúcar tiene numerosas aplicaciones adicionales, entre las que se pueden mencionar: la generación de etanol para combustible automotriz; el empleo del bagazo como fuente de energía para la producción eléctrica; y el bagazo usado para la obtención de furfural, que sirve para producir explosivos, plástico y muchas otras cosas. Además, se genera la melaza, que sirve como alimento para el ganado y para la elaboración de hierro. También se puede obtener madera y papel a partir del bagazo. La fabricación de ácidos, medicamentos y otras aplicaciones industriales son algunos de los usos químicos que presenta la caña de azúcar.


Origen

La caña de azúcar es un cultivo muy antiguo; se estima que surgió en Nueva Guinea alrededor del 3000 a. C. y luego se propagó hacia Sumatra, Borneo y la India. Nearco, general griego que fue con Alejandro Magno a la India en el siglo IV antes de Cristo, habla acerca de una caña que generó "miel" sin el apoyo de las abejas. Luego, llega a Persia.


En el siglo VII, los árabes la descubrieron y luego se trasladó al sur de España, donde el cultivo se mantuvo estable durante el control musulmán. Se conoce que la caña fue llevada a América por Cristóbal Colón en su segundo viaje (1493) a la isla de La Española. La plantación de caña de azúcar en Santo Domingo fue exitosa, lo que llevó su cultivo a través del Caribe y Sudamérica. Desde el siglo XVI, su producción y venta se difundieron por todo el planeta.


Requisitos para su cultivo

La caña de azúcar no resiste temperaturas muy frías; la temperatura ideal para que germine es entre 32 y 38 grados Celsius. Para que su crecimiento vegetativo sea más veloz, se requiere una humedad relativa alta. Es una planta que requiere y absorbe la radiación solar, pudiendo transformar hasta un 2 % de la energía recibida en biomasa. Por lo tanto, si se quiere alcanzar resultados ideales durante todo el ciclo, este cultivo necesita una iluminación adecuada. La demanda de agua es de 1200 a 1500 mm por año.

Variedades

Hay tres tipos de caña de azúcar, que se diferencian entre sí por el color: cañas amarillas y verdes; cañas moradas y rojas; y la veteada o rayada. Las cañas amarillas y verdes, Saccharum offinarum, tienen un zumo abundante y de calidad.


La caña de azúcar no soporta temperaturas muy bajas
Cultivo de Caña

Contenido de sacarosa. Sin embargo, son muy susceptibles a temperaturas extremas. Una variedad robusta con una resistencia más alta a las condiciones climáticas desfavorables es la caña conocida como cristalina, Saccharum lubridatium. Sin embargo, es muy dura y requiere un consumo de energía mayor en los molinos.


La caña morada, Saccharum violaceun, presenta tallos de color violeta y es más resistente a las temperaturas bajas; sin embargo, tiene tendencia a deshidratarse con rapidez y contiene menos jugo. Saccharum versicola, o caña veteada, puede llegar a medir aproximadamente tres metros y medio de altura y tolera bastante bien el frío.


La elección de una variedad adecuada para la zona agroclimática en la que se cultiva, el tipo de terreno, el sistema de riego, la resistencia al transporte, las hojas y el momento del cultivo debe ser el primer paso en el cultivo científico de caña de azúcar. Por estas razones, en casi todos los países que son grandes productores de azúcar se han desarrollado variedades mejoradas que están adaptadas a las condiciones específicas de cada nación. En la República Dominicana se producen variedades propias con resultados sobresalientes.


Siembra y producción de caña de azúcar en República Dominicana

El pasado de la industria azucarera de República Dominicana se remonta a 1505. La primera fábrica de azúcar de caña a gran escala fue fundada en 1517, en San Cristóbal, y su producción se exportaba a España. En 1520 existían tres ingenios de azúcar en funcionamiento. La mayoría de los ingenios y trapiches estaban ubicados en las riberas de los ríos Ocoa, Nizao, Yaque del Sur, Ozama y Haina; para 1527 existían 19 ingenios y 6 trapiches en operación. La producción de azúcar en la isla se mantuvo hasta 1570, cuando empezó a disminuir debido a que las actividades de navegación por parte de España y el contrabando se redujeron, entre otros motivos.




Los inmigrantes de Cuba y Estados Unidos levantaron el primer ingenio movido a vapor y organizaron las plantaciones grandes de caña de azúcar entre 1874 y 1880. A finales del siglo XIX, las principales fábricas que procesaban caña de azúcar eran propiedad de forasteros.


A partir de ese momento, el cultivo de caña de azúcar se difundió, sobre todo, por la región oriental del país, en las provincias de La Altagracia, San Pedro de Macorís, El Seibo y La Romana; sin embargo, también se expandió a Barahona, Puerto Plata y el Distrito Nacional. De esta manera, la industria azucarera de República Dominicana tuvo un auge significativo y, durante varios decenios, fue la actividad económica más importante del país.


Según el Instituto Azucarero Dominicano (INAZUCAR), en la zafra azucarera de 2011-2012, que tuvo lugar entre noviembre y junio, se procesaron 4.9 millones de toneladas métricas de caña; además, la producción de azúcar alcanzó las 553,717 toneladas métricas. Asimismo, se generaron 33.8 millones de galones estadounidenses de melaza y 28.2 toneladas métricas de furfural.


En ese lapso de tiempo, las exportaciones de azúcar crudo llegaron a 218,806 toneladas métricas, con destino mayormente al mercado estadounidense, por un valor de 146.8 millones de dólares estadounidenses. 15.6 millones de galones americanos de melaza, valorados en 15.3 millones de dólares estadounidenses, y 28,924 toneladas métricas de furfural, valoradas en 19.1 millones de dólares estadounidenses, fueron exportados. Así, el monto total de las exportaciones de azúcar y otros productos derivados de la caña llegó a 181.5 millones de dólares estadounidenses, lo que representa la segunda línea de exportación agrícola del país tras el plátano.

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